Además de las grandes joyas de la Costa de Croacia, en este viaje también visitaremos la desconocida Bosnia y la pequeña Montenegro.
Los amantes de la historia disfrutarán visitando Bosnia, y en especial su capital, Sarajevo, una ciudad fascinante y poco conocida.
O viceversa
Mientras millones de turistas abarrotaban las playas de Grecia, Italia, Francia y España, en Croacia, Bosnia y Montenegro aguardaban, pacientemente, a que los viajeros los notaran. Ese día ya llegó.
Con algunas de las mejores playas y ciudades costeras de Europa, la Costa de Dalmacia viene acaparando todas las miradas, particularmente después de la convulsa década de los noventa en la que las guerras balcánicas desgarraron la región.
Hoy, Bosnia, Croacia y Montenegro han curado sus heridas y reciben a los viajeros con la ilusión de quien mira al futuro sin olvidar el pasado.
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***Esta es una propuesta de itinerario que puede ser modificada a tu medida***
INCLUYE:
*¿No sabes qué hacer en tu tiempo libre? No te preocupes, nosotros te daremos las mejores opciones!
El actual puerto de Split se construyó encima del antiguo Palacio de Diocleciano, una de las ruinas romanas más imponentes del mundo. El laberinto de calles de este animado barrio, que conforma el alma y el corazón de Split, está abarrotado de bares, tiendas y restaurantes.
Perderse por sus estrechas calles, pasajes y patios es una de las experiencias más evocadoras de Croacia, y el lugar es lo bastante pequeño como para volver a encontrar el camino fácilmente. Más allá de los muros del palacio es posible tomar algo en el concurrido paseo marítimo de la Riva.
INCLUYE:
Las islas de la costa de Dalmacia son algunos de los atractivos turísticos más importantes de Croacia. Esta infinidad de pequeñas islas son perfectas para visitar a bordo de una lancha, un yate o un velero desde Hvar, Dubrovnik o Trogir.
Algunas de las maravillas que el mar Adriático nos ofrece en esta zona son la gruta Azul en la isla de Biševo y la gruta Verde en la isla de Vis; también están la bahía de Stiniva y la isla Pakleni.
Hvar es la isla más larga del Adriático y una de las favoritas de toda Croacia. Este entorno que huele a lavanda, romero y a pino, plagado de bosques vírgenes y playas de arena blanca, se ha convertido en el lugar al que todo el mundo quiere ir, es una isla de moda, una especie de Costa Azul, dónde muchos pasean sus yates por las cristalinas aguas mediterráneas. La isla es el punto de partida ideal para excursiones en bote por el archipiélago dálmata.
INCLUYE:
El destino más popular de Croacia, la ciudad amurallada de Dubrovnik, es Patrimonio Mundial de la Unesco por razones que se hacen evidentes nada más acercarse al antiguo puerto. A pesar de haber sido bombardeada sin cesar en la década de 1990 sus imponentes murallas y torres, sus monasterios medievales, sus iglesias barrocas, sus plazas y sus fascinantes barrios residenciales han recuperado su magnificencia.
Para tener una buena visión de toda la “perla del Adriático” hay que subir en el funicular hasta el monte Srđ y, si se quiere conocer de cerca, se recomienda rodear las murallas y espiar los jardines ocultos y las antiguas calles repletas de ropa tendida. Esta es, sin duda, una de las grandes joyas del mediterráneo.
INCLUYE:
La ciudad medieval de Kotor, en Montenegro, se ha venido consolidando como una de las paradas obligadas en cualquier viaje a Croacia o a los Balcanes en general. La ciudad es una verdadera joya ubicada en el fondo de un espectacular fiordo que por momentos nos hace pensar que estamos en Noruega y no en las cálidas aguas de Montenegro.
Rodeada de imponentes murallas que escalan de forma imposible la maciza montaña que la rodea, enormes palacios de estilo veneciano, entretenidas plazas y pequeñas callejuelas, esta es, sin duda, una de las ciudades con más gracia en toda la región. Toda la bahía está salpicada por una extraña mezcla de pequeños pueblos, islas, iglesias, veleros, mega yates y reminiscencias del pasado comunista del país.
INCLUYE:
Descubrir la ciudad vieja de Mostar y admirar el Stari Most, el puente de Mostar, magníficamente reconstruido, es uno de los grandes atractivos de Bosnia. Al ocaso, las luces de numerosos restaurantes parpadean al otro lado de los riachuelos. El “callejón dorado” de Kujundžiluk es un bullicioso mercado de cachivaches. Y en medio, el puente más famoso de los Balcanes forma un majestuoso arco de piedra entre torres medievales. Vale la pena quedarse más tiempo para disfrutar de atractivos memorables en los alrededores y para ver a jóvenes temerarios lanzándose desde el puente a las verdes aguas que corren impetuosas.
Descubrir la ciudad vieja de Mostar y admirar el Stari Most, el puente de Mostar, magníficamente reconstruido, es uno de los grandes atractivos de Bosnia. Al ocaso, las luces de numerosos restaurantes parpadean al otro lado de los riachuelos. El “callejón dorado” de Kujundžiluk es un bullicioso mercado de cachivaches. Y en medio, el puente más famoso de los Balcanes forma un majestuoso arco de piedra entre torres medievales. Vale la pena quedarse más tiempo para disfrutar de atractivos memorables en los alrededores y para ver a jóvenes temerarios lanzándose desde el puente a las verdes aguas que corren impetuosas.
Medjugorje, en Bosnia y Herzegovina, ha sido un lugar no oficial de peregrinación católica desde la supuesta aparición de la Virgen María en la colina de las Apariciones en 1981. Hay una estatua de la “Reina de la Paz” que marca el lugar de la primera aparición y otra frente a la iglesia de Santiago. Cerca de la inglesa, la estatua de “Cristo resucitado” es conocida porque dicen de ella emana un líquido sagrado. Medjugorje es uno de los principales destinos de peregrinación católica en Europa.
INCLUYE:
Sarajevo es una capital única en Europa por sus marcadas raíces turcas e islámicas. Deambular por sus callejuelas y conocer sus elegantes cafés y su vida nocturna es pasear entre oriente y occidente, entre el pasado y el futuro. Baščaršija, el antiguo y bullicioso barrio turco, es un laberinto de patios y calles peatonales con pavimento de mármol llenas de mezquitas, artesanos del cobre, joyerías y restaurantes.
A orillas del río y en las avenidas Ferhadija y Maršala Tita abunda la arquitectura austrohúngara. Y como prueba de la tolerancia religiosa de Sarajevo, en un par de manzanas se encontrarán varias mezquitas, una sinagoga, la catedral ortodoxa de 1872, y la catedral católica.
Sarajevo ha dejado atrás, sin olvidar, uno de los más terribles capítulos de la historia reciente europea para convertirse en una capital amable, abierta y próspera.
***Fin de los servicios***
Diseño del viaje y reservas.
Alojamiento con desayuno en hoteles boutique 4 estrellas en el centro de cada ciudad.
Actividades y tours privados en cada destino.
Guías en español.
Transporte en tren o vuelos dentro de Europa según el itinerario (tarifas sujetas a disponibilidad).
Asesoría personalizada sobre otras actividades, restaurantes y bares en cada destino.
Gastos no especificados.
Tasas de turismo en cada ciudad.
Propinas.
Vuelos desde y hacia Europa.
Traslados desde aeropuertos o estaciones de tren hacia los hoteles (y viceversa).
Asistencia en las estaciones de trenes, aeropuertos o puertos.
*Estos precios son orientativos y no representan la cotización final del viaje. Dicha cotización se hará una vez aprobado la propuesta de itinerario y el presupuesto aproximado ya que los precios de algunos servicios pueden cambiar sin previo aviso.
**Precios sujetos a variación y disponibilidad hasta concretar la reserva en firme y previo pago del 50% del valor total de los servicios seleccionados – 10% NO REEMBOLSABLES.
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